Escáner térmico protege a ancianos de Vermont del frío:
Un escáner por infrarrojos puede brindar información valiosa acerca de la integridad estructural y la construcción de casi cualquier edificio, desde rascacielos hasta condominios. Con una cámara FLIR, un termografista capacitado puede detectar anomalías de temperatura en el cerramiento del edificio que podrían indicar penetración de humedad, errores de construcción y crecimiento de moho. Con el escáner por infrarrojos, es posible localizar la falla con precisión, y con ello prevenir reparaciones innecesarias y ahorrar tiempo valioso.
Los residentes de un hogar para ancianos de Vermont pasaban frío en el invierno debido a un techo y a un sistema de aislamiento mal diseñados. A pesar de los miles de dólares gastados en localizar las fallas en el cerramiento del edificio, el problema de calefacción persistía. No fue sino hasta que los dueños del hogar llamaron a expertos termografistas para documentar el problema que los arquitectos y contratistas se avinieron a negociar un acuerdo.
La termografía es una herramienta útil para que los inspectores evalúen la estructura del edificio, determinen el rendimiento energético, localicen penetraciones de humedad o examinen el nivel de degradación de la estructura. Los propietarios de edificios apreciarán las pruebas visuales que proporcionan las cámaras FLIR, y las compañías aseguradoras y los contratistas tendrán pruebas claras e indiscutibles de los daños o trabajos defectuosos.
Cortesía de John Snell y Rob Spring, Snell Infrared, publicado en Inframation Proceedings 2002


